¿Pensaste alguna vez que un biólogo podía trabajar en producción de cerveza?

Cuando una carrera puede llevarte a lugares impensados.

Hay una frase muy cierta que dice: "Es una ironía horrible que en el momento en el que el mundo se ha vuelto más complejo, animemos a los jóvenes a especializarse en una disciplina. Estamos dándoles un mal consejo diciéndoles que la vida es un camino recto". Georgia Nugent

 

vocación

 

Generalmente pensamos cuando terminamos el colegio, que tenemos que elegir una carrera que nos va a marcar por el resto de nuestra vida. Analizamos salidas laborales lineales, las conocidas, las tradicionales y elegimos o descartamos en función a eso.

Sin embargo, una misma carrera puede llevarte a lugares desconocidos, muchos de los cuales ni podés imaginar a los 17 años.

 

¿Que te queremos decir con esto? Que lo importante es que empieces y termines una carrera, que te guste, que te motive….porque tu carrera laboral la vas a ir diseñando en el tiempo. Lo que te llevás con la carrera, son herramientas para ir edificando esa carrera.

 

Hoy elegimos el caso de Diego Libkind, destacado por la Revista BRANDO como uno de los 10 innovadores del año 2018: Investigador….pero que terminó incursionando en el mundo de la cerveza (¡sí! Cerveza)

 

Estudió Licenciatura en Ciencias Biológicas, hizo su tesis en cuestiones relacionadas a la radiación, pero en el laboratorio de al lado trabajaban en microbiología y esto llamó su atención. Comenzó a interesarse en biología molecular y genética, y así realizó un doctorado en el tema enfocándose especialmente en las levaduras. Sin quererlo, descubrió una levadura salvaje en nuestro país (Bariloche), y de esta forma, provocó una revolución en el mundo de la cerveza. Casos como el de Diego ilustran cómo no se nace para ser determinado profesional, sino que la vocación se construye con estudio, experiencias y con las oportunidades que la vida vaya presentando.

 

Desde un laboratorio e investigando compuestos antioxidantes en levaduras, este científico lideró un equipo que marcó la diferencia en un área ajena a sus estudios iniciales. “Luego de hacer estudios genéticos, de ADN y moleculares, se secuenció por primera vez el genoma completo de una levadura Argentina y se la describió como una especie nueva: Saccharomyces eubayanus” (revista Brando). Luego de esto, el equipo de investigación trabajó “domesticando” la levadura para encontrar la mejor manera de fermentarla y así, poder ser utilizada en los procesos de producción de cerveza.

 

Así es como se unieron el sector científico con el de producción. En el ejercicio profesional, las distintas áreas de estudio se empiezan a complementar e interrelacionar, de esta forma adquirís nuevos aprendizajes de profesiones afines (y en otras oportunidades no tanto), te reinventás y encontrás nuevos estímulos e intereses para continuar tu formación y crecimiento profesional. Por ejemplo, Diego creó un lenguaje común entre ambos sectores, formando entonces un equipo multidisciplinario, para poder incorporar la levadura al mundo cervecero ya que los sectores desde los que vienen son muy distintos. Tuvo que adaptar su lenguaje y la forma de transmitir los descubrimientos para que realmente el aporte sea significativo y pueda llevarse a la práctica.

 

Actualmente Diego Libkind continúa siendo investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y Director del IPATEC (Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales). A su vez, presta servicios al sector productivo cervecero proveyendo levaduras, vinculándose con las cervecerías, brindándoles servicios de control de herramientas analíticas y diversas capacitaciones enfocadas específicamente en la microbiología cervecera.

 

¿Pensaste alguna vez que un biólogo podía trabajar en producción de cerveza?

 

Descubrí cuáles son los oficios del futuro y quién podés ser!

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